El aloe vera y la artritis
El poder antiinflamatorio del aloe vera lo hace especialmente adecuado para el tratamiento de la artritis de los huesos y la artritis reumatoide, dada su acción esteroide, sin efectos secundarios.
Sus propiedades como analgésico, así como para combatir las inflamaciones y las irritaciones, sirven de gran alivio en las molestias producidas por el reuma,,la artritis y la artrosis, pero también para calmar el dolor producido por torce-duras y dislocaciones, lesiones de cualquier tipo, magulladuras y otras molestias musculares, picaduras de insectos, irritaciones de la piel, acné, quemaduras, escoceduras, etcétera.
En el caso de los dolores e inflamaciones producidos por el reuma o la artritis, se aconseja la aplicación de compresas de pulpa de aloe en la 2ona dolorida, combinada con la ingestión de unos 10 centímetros cúbicos de zumo tres o cuatro veces al día. El efecto no siempre es inmediato, Pero algunos especialistas aseguran que en el plazo de dos meses pueden apreciarse notables resultados muy beneficiosos.
Otro de los problemas inherentes a los casos de reuma y artrosis son las caídas, producidas muchas veces por el dolor y la pérdida de equilibrio que éste provoca. En estos, casos, la acción regeneradora de las células que posee el aloe vera le convierte en un poderoso agente cicatrizante no sólo en la piel exterior sino también en heridas internas. De este modo, se comprobó que el aloe puede ayudar en las roturas de huesos o incluso en casos de descalcificación al estimular la formación de calcio y fósforo, asi como en la rotura de los tejidos, dado su alto poder regenerador.