El aloe vera y el cuidado del bebé y otras enfermedades infantiles

 

 

 

 

 

 

 

 

Ombligo.
Aplicar un algodón empapado en jugo de aloe vera sobre la cicatriz del ombligo de la criatura recién nacida, ayudará a su cicatrización y prevendrá infecciones.
Irritaciones por los pañales.
Tanto el jugo como un buen gel de aloe vera aliviará las escoceduras y las irritaciones de la piel del culito. Aplicar tantas veces como sea necesario, después de haber limpiado previamente la zona.
Dentición.
Aplicar un algodón empapado en zumo o pulpa de aloe vera sobre las encías. Esto aliviará los dolores y acelerará el proceso de dentición.
Dolores.
Los dolores en las piernas y en los pies que tanto afectan a los niños y niñas en fase de crecimiento, en el vientre o en cualquier otra zona, se pueden aliviar masajeando la parte afectada con jugo de aloe tantas veces como sea preciso. Generalmente, con un ligero masaje de unos minutos tiende a desaparecer. Los dolores de oídos también pueden eliminarse aplicando un algodón empapado en el jugo.
Fiebre.
Aunque la fiebre resulta una indicación clara de que el organismo está utilizando sus propias defensas en la lucha contra los virus o bacterias invasoras, si nos preocupa una temperatura demasiado alta se puede hacer bajar de una forma natural simplemente colocando compresas de aloe vera en la nuca, la frente o en las plantas de los pies.
Sarampión. Varicela.
La comezón, el picor y las molestias en general producidas por estas enfermedades infantiles disminuyen notablemente al aplicar en la zona jugo de aloe vera con un algodón. Las inflamaciones también disminuirán y se acelerará el proceso de curación de la enfermedad.