Un tratamiento para cada dolencia
Resultaría arriesgado desde aquí diagnosticar una dolencia o enfermedad a partir de una serie de síntomas aparentes. Mucho más, intentar sugerir un tratamiento para cada caso. Ya hemos expresado reiteradamente a lo largo de este sitio la importancia de contar siempre con una persona especializada en los temas de salud y con la que compartamos en algún nivel cierta filosofía de la salud y de la vida.
Una persona de tendencias naturistas no siempre va a asumir la autoridad de un especialista en medicina convencional alopática de fácil inclinación a las recetas de laboratorio. Y viceversa, para alguien que confía en la medicina oficial, las propuestas homeopáticas o el uso de hierbas naturales serán consideradas como simple curanderismo supersticioso; la utilización de los alimentos como fuentes terapéuticas, como poco científico e ineficaz, y la potenciación de estados de ánimo positivos y creativos, como simples estupideces, si no como peligroso esoterismo. Afortunadamente, entre todos los extremos siempre existen grados de aceptación en la inmensa oferta de propuestas que nos rodean y sin duda, en todas partes hay algo que aprender y de lo que hacer uso, llegado el momento.
En cualquier caso, no nos cansaremos de repetir la importancia de contar con un o una especialista de confianza a quien recurrir cuando nuestro organismo nos lanza el mensaje de que algo no está en orden. No nos cansaremos de recordar, también, que tanto la salud como la enfermedad son nuestras mejores aliadas -la brújula más perfecta para hacernos tomar consciencia de los errores y desequilibrios a los que estamos sometiendo nuestra vida. Y en la inmensa mayoría.de los casos, por suerte, existen fórmulas de curación.
En lo que respecta al aloe vera como medio terapéutico, también el o la especialista será la persona indicada para sugerirnos cómo, cuándo y en qué cantidad debemos hacer uso del producto en cada momento.