El aloe vera y la lepra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los agentes cohesivos e hidratantes del aloe vera, así como su acción antioxidante, antienvejecimiento y su propiedad adaptogénica, además de los archiconocidos efectos regeneradores y nutritivos, hacen que se le considere como un remedio extraordinariamente eficaz para el tratamiento de cualquier tipo de alteración de la piel, incluidas las producidas por enfermedades crónicas o muy graves, como la lepra.

Actualmente se estima que existen entre ocho y diez millones de personas afectadas de esta enfermedad en el mundo. Sus primeros síntomas suelen ser unas manchas rojas en la piel que acaban convirtiéndose en úlceras. Además del efecto corrosivo sobre la piel, tiene también un efecto paralizante y de atrofia de las extremidades.

El doctor Wolfgang Wirth ha hecho servir con este tipo de pacientes un tratamiento similar al utilizado contra la esclerosis múltiple (inyecciones subcutáneas de aloe bioestimulado, diariamente durante treinta días, para descansar un mes y repetir el tratamiento durante otro mes). Al mismo tiempo, se aplicaban compresas de aloe sobre las heridas al menos dos veces cada día. Según sus informes, los resultados pueden llegar a ser muy optimistas.