aloe vera, características botánicas

Aloe vera, la planta con la que "no se necesita doctor"
En la actualidad se estima que existen más de 360 variedades conocidas de la planta del aloe y, con el tiempo, el número se va incrementando progresivamente debido a las imparables experimentaciones que hacen que surjan constantemente nuevos híbridos. Sin embargo, de todas ellas sólo unas cuatro o cinco se consideran valiosas por sus propiedades curativas, y muy en especial, la conocida como Aloe barbadensis (Miller), comunmente denominada aloe vera.
Como ya hemos mencionado con anterioridad, se cree que el término
"aloe" proviene del árabe, y hace alusión a su sabor amargo. En la actualidad es la forma que se usa comúnmente en inglés, francés, griego, latín, ruso, italiano, alemán, hawaiano y castellano, entre otras lenguas. En cuanto al término "vera", proviene del latín y significa verdadera, subrayando así, con este nombre, a la especie considerada como la más completa y poseedora de las más eficaces propiedades medicinales entre todas las variedades del aloe. Más que anecdótico, resulta ilustrativo mencionar la forma con que se la conoce en japonés, isha irasu, que literalmente significa: "no se necesita doctor".
Si bien no es ésta la única variedad a la que se refieren las numerosas menciones que recoge la literatura desde los tiempos más remotos, de lo que no existe ninguna duda en la actualidad es que, de todas las variedades, el aloe vera es la más rica en vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas y otros componentes que la convierten en la planta más polifacética en cuanto a sus usos preventivos y curativos.
Un almacén de agua y mucho más
Al aloe se la clasifica dentro de las plantas suculentas, que crecen preferiblemente en un entorno cálido o incluso desértico. Pueden encontrarse en las regiones más secas de África, Asia, Europa y América. Su tamaño varía desde pequeñas plantas de 20 centímetros de altura hasta auténticos árboles de más de 20 metros, con troncos de entre 40 y 50 centímetros de diámetro. Su imagen recuerda al cactus, pero en realidad se trata de una planta perenne y jugosa de «la familia de las liliáceas al igual que las cebollas, los ajos, los espárragos, las azucenas, los tulipanes, los lirios y los jacintos, que se caracterizan por tener hojas duras, largas, de bordes espinosos y acabadas en puntas agudas. Las espinas en el reino vegetal generalmente cumplen una función de defensa contra los animales herbívoros, pero en el caso del aloe una planta muy atractiva para calmar la sed de los animales por su capacidad de almacenar el agua el sabor amargo de su savia cumpliría ya por sí solo un efecto definitivamente disuasorio.